La tendinitis de hombro, también conocida como tendinopatía subacromial o inflamación del manguito rotador, es una de las causas más comunes de dolor y limitación funcional en pacientes activos y deportistas. Cuando los tendones que rodean la articulación del hombro se inflaman, aparece dolor al elevar el brazo, resequedad al realizar esfuerzos repetitivos y, en ocasiones, rigidez que impide recuperar la movilidad completa. Detectar a tiempo los síntomas y aplicar un abordaje integral —desde el tratamiento conservador hasta la reparación quirúrgica— es esencial para volver a la actividad sin dolor y minimizar el riesgo de complicaciones.
¿Qué es la tendinitis de hombro?
La tendinitis de hombro consiste en la inflamación de los tendones que conforman el manguito rotador (supraespinoso, infraespinoso, subescapular y redondo menor) o de la bursa subacromial. Esta inflamación puede deberse a sobrecarga mecánica, microtraumatismos repetidos o alteraciones degenerativas en la estructura tendinosa.
Anatomía del hombro
- Húmero proximal, escápula y clavícula: conforman la articulación glenohumeral.
- Manguito rotador: grupo de tendones que estabiliza y mueve el hombro.
- Bursa subacromial: pequeña bolsa de líquido que reduce la fricción entre tendones y acromion.
Fisiopatología
Cuando el espacio subacromial se reduce por cambios degenerativos del acromion o por hipertrofia del ligamento acromiocoracoideo, los tendones sufren pinzamiento. Con cada elevación del brazo, las fibras colágenas experimentan microdesgarros que conducen a inflamación crónica, debilidad del tendón y dolor intenso.
Síntomas de la tendinitis de hombro
- Dolor difuso y punzante en la parte superior del hombro.
- Molestia al elevar el brazo por encima del nivel del hombro.
- Rigidez matutina o tras periodos de inmovilización.
- Debilidad al cargar objetos o realizar movimientos de empuje o tracción.
- Clic o chasquido al mover el brazo.
Diagnóstico: cómo reconocerla
Exploración clínica
- Prueba de Neer y prueba de Hawkins: provocan dolor al pinzar la bursa subacromial.
- Test de la arcada dolorosa: dolor entre 60° y 120° de abducción.
- Valoración de la fuerza muscular con resistencia pasiva.
Pruebas de imagen
- Radiografía: descartar osteofitos, espolones o alteraciones óseas.
- Ecografía: visualizar engrosamiento tendinoso y líquido en la bursa.
- Resonancia magnética: evalúa la integridad de las fibras del manguito rotador y grado de tendinosis.
Tratamientos conservadores
En fases iniciales o moderadas, la recuperación sin cirugía es posible en más del 80 % de los casos con un programa bien diseñado de medidas conservadoras.
1. Reposo y modificación de la actividad
- Evitar sobrecarga: reducir deportes como natación o lanzamientos.
- Adaptar la ergonomía laboral: superficies de trabajo a la altura adecuada.
2. Medicamentos antiinflamatorios
- AINEs orales: ibuprofeno, naproxeno.
- Analgésicos simples: paracetamol en caso de intolerancia a AINEs.
3. Fisioterapia y ejercicios específicos
- Estiramientos de manguito rotador y pectoral.
- Ejercicios de potenciación excéntrica para tendones sobrecargados.
- Movilizaciones pasivas y activas asistidas para recuperar el arco de movimiento.
«En nuestra clínica analizamos cada caso de manera personalizada, asegurando un enfoque integral que integra fisioterapia, rehabilitación y, cuando es necesario, técnicas quirúrgicas avanzadas.»
4. Infiltraciones subacromiales
- Corticoides: alivio rápido del dolor, se recomienda combinar con fisioterapia.
- Plasma rico en plaquetas (PRP): estimula la regeneración tendinosa.
Opciones quirúrgicas
Cuando el dolor persiste tras 3–6 meses de tratamiento conservador o existe rotura significativa del tendón, se plantea la cirugía de hombro. El objetivo es liberar el pinzamiento, reparar la lesión y prevenir la degeneración articular.
Artroscopia de hombro
- Descompresión subacromial: resección de osteofitos y reborde articular.
- Reparación de roturas parciales o completas del manguito rotador con anclajes.
«El Dr. Luis Tomás Llano cuenta con una dilatada trayectoria en la cirugía de hombro, siendo uno de los pioneros en la aplicación de técnicas artroscópicas mínimamente invasivas.»
Reparación del manguito rotador
- Técnica abierta o mini-open: indicada en roturas grandes o crónicas.
- Anclajes biocompatibles: aseguran la cicatrización y reducen la rigidez postoperatoria.
Artroplastia de hombro
- Hemiartroplastia: reemplazo de la cabeza humeral en pacientes con artrosis y tendones funcionales.
- Artroplastia total inversa: recomendada si hay rotura masiva irreparable del manguito rotador.
Rehabilitación y vuelta a la actividad
- Semana 0–4: inmovilización y ejercicios de mano y codo.
- Semana 4–8: fisioterapia pasiva y activa asistida.
- Semana 8–12: fortalecimiento progresivo y ejercicios de propiocepción.
- Más de 12 semanas: retorno a deporte o trabajo con altas exigencias.
Prevención y cuidados diarios
- Mantener buena postura: prevención de acortamiento muscular.
- Realizar calentamiento y estiramientos antes de actividades intensas.
- Alternar cargas de trabajo con descansos y ejercicios de movilización.
Ventajas de confiar en el Dr. Luis Tomás Llano
- Experiencia consolidada en patología y cirugía de hombro con más de 20 años de trayectoria.
- Técnicas mínimamente invasivas que reducen el dolor y aceleran la recuperación.
- Enfoque integral y personalizado, respaldado por datos de resultados y satisfacción.
- Acceso a herramientas de última generación: artroscopia de alta definición y sistemas de fijación avanzados.
Preguntas frecuentes
1. ¿Cómo diferenciar la tendinitis de una rotura del manguito rotador?
La tendinitis suele presentar dolor difuso que mejora con reposo, mientras que la rotura completa ocasiona debilidad marcada y, en ocasiones, incapacidad para elevar el brazo. La resonancia magnética confirmará el diagnóstico.
2. ¿Cuánto tiempo dura la recuperación tras una artroscopia de hombro?
Generalmente, la inmovilización es de 3–4 semanas. A partir de entonces, la rehabilitación progresiva permite retomar actividades normales en 2–3 meses y deporte en 4–6 meses, según la complejidad de la lesión.
3. ¿Es posible prevenir la tendinitis de hombro en deportistas?
Sí. La prevención incluye ejercicios de fortalecimiento del manguito rotador, estiramientos de la cadena posterior y técnicas de entrenamiento cruzado para evitar sobrecargas repetitivas.
4. ¿Qué ventajas ofrece el plasma rico en plaquetas (PRP)?
El PRP favorece la regeneración de las fibras tendinosas al liberar factores de crecimiento. Es una opción eficaz en tendinopatías crónicas cuando el tratamiento convencional no es suficiente.
5. ¿Por qué elegir al Dr. Luis Tomás Llano?
El Dr. Llano combina más de dos décadas de experiencia con un compromiso firme hacia la excelencia clínica. Sus técnicas avanzadas y su atención personalizada aseguran resultados sobresalientes en el tratamiento de la tendinitis de hombro.